25.3.09

El momento más cruel del día, llega cuando el silencio me absorbe el pensamiento. O cuando de pronto empiezo a pensar en todo, en que todo es nada.
Busco una voz que rompa el esquema que está naciendo pero nadie se atreve a entrar en este cuarto oscuro. Nadie llama, nadie me habla, nadie dice nada.

Siempre es oscuro silencio, siempre es caricia ajena.

Me hundo a buscar nuevas obsesiones, a tratar de ocupar mi mente en alguna realidad lejana.

A ver si el silencio se opaca con música y cigarros.

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