5.6.09

Y ya no sé si prefieras que cuando llegue la noche te invente un cuento que nazca de las ganas que tengo de verte bien, no sé si prefieras sentarte en la ventana a leer recuerdos de aquellos buenos tiempos y de los otros también.

Recuerdos. Buenos o malos. Si sé algo de ti, Magdalena, es que a ti te encanta recordar, te encanta morder al tiempo y hacerle trampa al presente. Lamentablemente, para mí (y todo lo opuesto, para ti) sigues viviendo de recuerdos, de cosas que ya pasaron, de sangre seca, de muertos y enterrados.

Lamentablemente, para mi, yo no tengo pasado, todo lo que eres tú es lo único que sé de mí y todo lo que tú recuerdas es lo que yo ya olvidé.

Entonces, ¿qué querrás que hagamos hoy?

Perdón por no darte más opciones, pero el mundo aquí arriba está rebalsando de tristeza y todas mis soledades se han sentado frente a mí.

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