26.6.09

Yo te extraño, también .

"También", no porque esté asumiendo que tú me extrañas, sino porque me extraño a mí. Y no creas que extraño mi vida de noches traspasadas de demencia. Extraño cosas de mucho antes, cuando no sabías quien era yo, pero yo sí sabía quién podía ser.

Sí, te extraño. Extraño despertarme con tu voz o tus sonrisas, con tus manías que eran parte de las mías, con tus manos frías. Te extraño.

Pero a pesar de la pena y todo lo que quiera dramatizar, me siento libre, al fin. No tengo que depender de tus horarios, ni de tus ganas, ni de tus penas.

Libre, en cierta forma. Libre como para irme de aquí sin miedo, sin temer lo que puedas pensar.

Poco a poco, yo misma deshago nuestras trenzas.

A pesar que ya te fuiste.

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