21.7.09

Podría decir que no me voy a acostumbrar a que me digas que me quieres y luego me dejes de hablar, que me digas que me extrañas y no respondas a mis preguntas. No me voy a acostumbrar.

Porque sé que tú no eres tú y yo no soy lo que tú crees que soy, todo bien.

De todas formas, sé que me utilizas, despiertas tu ego, recuestas tus miedos y sales a brillar. ¿Cómo no darme cuenta, si fui yo quien te enseñó eso?


Te enseñé todo lo que sabes, pero no todo lo que yo sé.


Así que luego no te arrastres tratando de entenderme, porque tú también estás en el juego, en una telaraña, mi trampa para leones, para gatos del infierno.

Boom.

No hay comentarios: