18.8.09

Mal por ti.

Mientras más veces me llames egoísta, más egoísta me voy a poner. Porque a mi parecer, mi egoísmo es sólo un método de sobrevivencia, y en el camino, para sobrevivir, tienes que matar a los más débiles*.

Mal por ti, si te hiero, no es mi culpa.

Mis delirios me están atrapando, porque la realidad hoy es lo más terrible de mi vida, porque no tengo tiempo (ni ganas, ni fuerzas) para tomar el control y hacerme cargo.

Sí, soy egoísta. Sí, exijo cosas que no doy y que además sé que no me merezco, aunque tú te lo creas, aunque te lo haga creer*

Y qué más me da si en un arranque de autoestima me gritas a la cara que no soy lo que quiero ser, no soy lo que pretendo, no soy perfecta, ni bonita, ni delgada, ni siquiera inteligente, qué más me da si después de eso, vienes de rodillas arrepentido, qué más me da, no creas que me duele, porque así me bañes en halagos yo sólo le creo a mi reflejo, y cuando estallas, sólo le das la razón. ¿Qué más me da? Me da exactamente igual.

Artificial, superficial, llena de manías, lo que quieras. Me da igual.

Tanto amor y no poder nada contra las ganas de morir.

¿Por qué no me ayudas un poco y me dejas descansar? Y si no puedes, ¿al menos puedes ponerte la serpiente al cuello y bailar conmigo?

Y si no quieres, no sé qué haces tanto tiempo detrás de mi.

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