18.8.09

- "Nada se pierde, todo se transforma"


Te ríes, pero no por asimilar el mensaje, sino porque te parece pequeño, te parece un típico consuelo de pobres. Yo sé que preferirías perderlo todo, quizás así, con menos carga sobre tu espalda te decidas a empezar desde cero. Quizás eso es sólo mi esperanza sobre ti.

Nada te hace feliz, nada te hace olvidar. Lágrimas de desayuno, sangre antes de dormir.

Pero mira tu vida, Magdalena; mira desde atrás hacia adelante. ¿Dónde caíste? ¿En qué parte de la historia te dejaste vencer?

Si sonríes es sólo para maquillar tus farsas, si duermes es sólo para agotar el tiempo.

Y yo, del otro lado de tu cama, te miro con ojos cansados, con piel también marcada, queriendo que notes el tiempo perdido no vuelve.

Tu mal humor de hoy te impide escuchar con claridad mis palabras.

La torpeza de mis manos, hoy, me impide decirte las cosas como quiero.

No debí venir hoy.

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