29.9.09

Ahí estás otra vez, eMe. Me encantaría acercarme a ti y darte la mano como antes, sacarte una moneda mágicamente de la oreja derecha, lanzarla al aire y darte la respuesta que tanto necesitas.
Me encantaría, lo sabes; colocarte una sonrisa en los labios que te pintas hoy de rojo mientras miras impaciente el reloj y la ventana, esperando que alguien llegue a rescatarte, esperando quizás que él te de una señal, alguna palabra que te encargarías luego de adornar para convertirla en la respuesta ideal.


Pero así de fácil como se me hace desear, aparece alguien que te pone las manos frías, alguien que no conoces, pero que hace que tus piernas tiemblen y te llena el estómago con diez mil mariposas.

Tienta tus impulsos, te alimenta de vértigo, de emociones encontradas y vas tras él, olvidándome a mi, persiguiéndolo delicadamente, porque tienes miedo de espantarlo. Pero igual se aleja.

Se ríe.

Te hace temblar y se echa a reír.

4 comentarios:

Luna dijo...

"miras impaciente el reloj y la ventana, esperando que alguien llegue a rescatarte, esperando quizás que él te de una señal, alguna palabra que te encargarías luego de adornar para convertirla en la respuesta ideal."

¿Lo sacaste de mi mente o qué? je...felicitaciones, es un gran texto, por lo menos a mi humilde parecer :)

angel21mbp dijo...

nena te regalé un premio en mi blog...

besitos, te cuento que te leo en silencio, y me encanta como escribes...

Brida dijo...

Gran texto, eso es lo que realmente sucede cuando una persona se enamora, puede convencerse a si misma que el color es rosa, cuando es de un negro total...Puede decorar una simple palabra y construir un cuento de hadas..

Te sigo, me gusta tu blog, le echare un vistazo a tus pos anteriores.
Un beso

Brida dijo...

Me falto agradecerte por tu visita.
Muchas Gracias y me alegra que te haya gustado!!!

Cualquier cosa ya sabes donde encontrarme