3.9.09

Hoy es uno de esos días en los que te extraño más. Más que siempre, quiero decir.

Me haces falta, Alonso. Me hace falta encontrarte en la esquina de mi habitación al despertar, me hace falta sentir tu abrazo en el momento preciso. Me hace falta tu vida enredada a la mía.

Me haces falta en este momento en el que necesito que cambies mi cuento, que escribas sobre mi piel una historia con un final feliz. Aunque sepas muy bien que no crea en ellos.

Necesito una excusa, de esas que tú sabes dar muy bien sin importar si defiendes al asesino, das la mejor excusa para salvarlo del verdugo porque sabes que el verdugo soy yo y este verdugo, maldita sea, tiene síndrome agudo de culpa. Tú ya sabes que sigue.

Necesito saber que mil quinientas veces no son suficientes y sólo a ti te creo, sólo a ti te puedo escuchar cuando me dices que yo puedo una vez más salir del fango. Y sólo a ti te puedo ir a abrazar completamente bañada en lodo, o en licor, o en sangre. Sólo a ti.


Te necesito aquí, hoy, ahora.



Porque solo una palabra tuya bastará para sanarme*

1 comentario:

Ella dijo...

Cuando falte Alonso... aquí y para eso estoy yo. Hoy me hiciste tanto bien :) gracias Y TE AMO :)