18.3.10

Te niego lo que le regalo a todos y tú quieres.

Te doy lo que nadie tiene...


y lo rechazas.



Y las migajas no me alcanzan pero sigo en pie. Sigo dándome contra las paredes de tu orgullo, de la simpleza con la que abandonas todo. Sigo caminando a ciegas, persiguiendo la poca luz que dejas caer de tus bolsillos, mendigando prendas que sé que me pertenecen, porque yo las inventé para ti, para que sonrías y me alimentes, para que veas cuanto amor tengo en el alma, para ver si así me quieres un poco más.

Pero si nada es suficiente y yo sigo nadando y sigo en tus aguas y vivo por ahogarme entera en ti; y tú, con toda la grandeza que me traga entera, no me abrazas, no me miras, no me sientes.

Siénteme, a qué le tienes miedo? A decirme que no y verme abandonar el fondo? A decirme no? A decirme algo?

Y es sólo eso lo que pido. Algo. Cualquier cosa que me ayude a respirar o a hundirme, cualquier cosa que me guíe a otro paso.

Vivo sin vivir en mi, vivo entregándote más de lo que recibo y no me pesa. No me duele.



Dime que siga y seguiré.

1 comentario:

Veruka dijo...

eso de tachar las palabras finales de las oraciones para hacerlas MAS FATALISTAS es tan de mi ex...

(la que no manyas)