13.4.10

Hubiera sido hermoso, perfecto; si es que te hubieras quedado a mi lado. Si es que no te hubiera paralizado el miedo y no hubieras huido.

Hubiera sido delicioso, extenuante; si te hubieras amarrado a mi piel de noche. Si es que las marcas que tú mismo hiciste no te hubieran hecho tambalear hacia la nada.

La perfección y la calma hubieran llegado de tu mano, hubiera bebido la felicidad desde tus labios y hubiera construido mi estabilidad en tus cimientos.

Hubiera bailado todas las noches en tu cama, hubiera guisado mi tiempo a tu antojo, hubiera doblegado las cadenas que te acerquen a la pena o la duda.

Si tan sólo hubieras respondido, si hubieras dicho que sí. Si hubieras aceptado que te entrego todo sin escatimar. Si hubieras soportado el amor que llovía de mi alma.

Si no hubieras tenido miedo, si no te hubieras cansado. Si tan sólo hubieras dicho que no desde el primer día. Entonces no hubiera yo despilfarrado mi vida detrás de ti.

No hubiera yo alimentado el mar con mi llanto. Ni hubiera olvidado el camino.

Ni hubiera escrito esto para ti.

1 comentario:

MaríaCristina, dijo...

por qué siempre es así?