17.5.10

Así de simple. Te acuestas, te duermes, despiertas. ¡Ya es otro día!

Así de simple debería ser. "Ángel de la guarda, quiero ser otra persona" Buenas noches. Despiertas... lo siento, los ángeles no estaban disponibles.


Hace mil años me acosté con una piedra. Desperté y ya no era más una piedra, era fuego. Y yo huí, porque nunca jamás debí haberla metido en mi pecho. Nunca jamás.



Entonces volví. La saqué de la cajita donde meto todo lo que tengo que recordar no recordar jamás, me olvidé que no debía. Yo sólo quería sonreír.



Y volví a dormir al costado de esa piedra.



Pero ya no era fuego, era arena movediza, era alguna cosa que nunca antes había sido. Y yo reía, y mordía mis labios para reírme más fuerte y me revolcaba en vasos que caían desde el cielo. Y me volvía a reír. Y pensaba en otros.

¿Quién me golpea mejor que yo misma?

La respuesta es simple. No es una ecuación matemática, sólo apréndete la fórmula. Boom. Aquí estamos otra vez.

Si quieres vienes y me cuentas lo que piensas.

- Yo tendría que abrir la boca y decir alguna verdad.
- Piénsalo bien, eso te haría daño.
- Y ¿por qué no puedo?


Mi cabeza da vueltas y el frío me ayuda a no dormir. Gracias, pero aún así, mañana será otro día y yo seguiré siendo yo.

3 comentarios:

Fue dijo...

Qué te pueden decir? seguirás siendo tú.

Fue dijo...

(cosa q me likey)

Madame JuJu dijo...

decir la vdd NUNCA te haria daño