28.6.10

"Memento homo, quia pulvis es, et in pulverem revertis"


Y yo, Eme, voy buscando lo que queda de ti regada por sus calles. Voy tentando suerte para encontrar un poco más.

El te odia, Eme; y tú no sabes qué sentir. Quisiera entonces que te arranques ese corazón en polvo y uses el mío. O que lo pongas de escudo, o que lo pongas de excusa. Tómalo, Eme. Mi corazón es tuyo.

Despierta de su pesadilla, Eme. No hagas más caso. No te escuches, no te pierdas en la locura. No lo hagas otra vez. Nunca más en tu vida.

Porque no soporto más verte convertida en llanto, bañada en sangre, golpeada desde el alma al cuerpo entero. No puedo más con tu pena.

Porque se me acaba la noche esperando que quieras regresar, con la duda marcada en las venas. Se me acaba la esperanza. Y, si yo no tengo esperanza ¿qué te quedará a ti?

Pobre, Eme; los años te han jugado mal, pero no es tarde para volver. Reincorpórate y sacúdete, olvídalo, olvídate.

No llores más, no sufras. No lo hagas más. Nunca más en tu vida.

Y agradece que sea hoy, porque ya se estaba tardando el final.




Ahora, mátalo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Haz caso Eme.