8.6.10

Tout peut s'oublier

Me susurras al oído en la noche más oscura de mi vida, mientras el frío se cuela cauteloso ahorcando a las cortinas rojas de la habitación. Me susurras al oído, con tu voz áspera, rasgándome la sensatez.

Y estoy feliz de que hayas vuelto.

Mi cuerpo entero te da la bienvenida, extraño que fuiste y eres; extraño dueño de todo en esta casa. Demonio enternecido, ola de fuego, mar de calma.

Los adornos bailan al ritmo de tus pasos, los relojes se detienen absortos por el color de tu piel, las alfombras se enredan apasionadas a las huellas que dejan tus pisadas, fuertes, sonoras.

Pero tú te acercas a mi. Te acercas, me susurras al oído. Y todo al rededor empieza a morir de celos, porque eres tú, eres tú, absoluto y hermoso. Y yo te creo.

Tout peut s'oublier.

Yo te creo, porque estás aquí. Porque tus susurros se abandonan deseosos por mi cuello y liberan las ansias de derretirme en tus dedos.

Y me olvido de todo, adormecida en el borde de tu espalda, me olvido en ti.


Porque has vuelto y me susurras al oído.

[♥]

1 comentario:

JuLio dijo...

woooo!!!,.,.,yeah!!