16.6.10

ya no sé escribir cartas...

Mi vida y la tuya no han sido hechas para estar mezcladas, no hay un "nuestra vida" en la historia, no hay un "nosotros".
No hay.
A pesar de saber eso, me empeño en inventarme noches de amor absoluto, me empeño en crear canciones que te gusten y que inevitablemente te recuerden a mi.

Y si te preguntas ¿por qué? pues yo tampoco lo sé. Desde antes de conocerte ya sabía que te ibas a quedar grabado en mi, ya sabía del dolor que me ibas a causar y aún así, decidí internarme en el sonido de tu voz, decidí buscarte desesperada en las esquinas. Y encontrarte.

Y volverme loca por ti.

Durante todo el tiempo que te conozco, me he visto transformándome en porciones de algo que te pueda gustar, sin éxito, pero sin darme por vencida. He amoldado todo; mis recuerdos, mis horarios, mis gustos. Todo, tratando de ser algo que te guste. Sin saber qué te gusta y sin saber qué me gusta a mi. Agotadora labor, que, después de todo el esfuerzo nunca fue recompensada.

He llorado por ti, amargamente, con una sonrisa, con miedo, con pena. He llorado por ti y para ti. Has sido la causa, el motivo y la circunstancia de mis noches en vela. Has sido -y eres- el climax del dolor y del ardor de la vida.

¿Por qué?

Aún no lo sé.

He tratado de entender esta parte de mi vida, esta parte en la que tú te has quedado tatuado con fuego en mi alma. He desgarrado mi garganta pidiendo a gritos una explicación razonable. Pero aquí me tienes. Aquí. Amarrada, destruida, desequilibrada.

No te hagas cargo, no soy yo parte de ti, no merezco tu atención ni tus cuidados. Si pedí algo, tiempo atrás, fue consideración, piedad. Un poco de la dignidad que yo había roto en pedacitos y soplado al viento.

Mi turno de escoger responsabilidades.-

Perdón. Por todo.

Por dejar que me ciegue un sentimiento que no entiendo, que no volví a conocer, que me hace odiarme.

Por olvidarme muchas veces de ese amor que profesaba y dañarte, sin intención, pero dañarte al fin.

Por dejar que mis demonioz dominen el reino, por destruir los espacios vacíos que te hice creer que serían hermosos castillos.

Por no poder fingir cordura.

Y además: Perdón, porque sigo siendo la misma de siempre.

1 comentario:

Autumn dijo...

Esas sensaciones son confusas porque en el momento son todo y luego desaparecen para convertir lo hermoso es una catástrofe. Escribiría lo mismo si es que de mi vida tratase, es mas, parte de lo escrito es un resumen de mi vida. Aquello que te hace sentir más viva es aquello que poco a poco te desvanece. Dejas de ser tú para ser parte del juego. Yo jamás supe qué se siente un "nosotros". Siempre viví el riguroso: "él y yo".