21.11.11

azul

"-Y ahora, ¿izquierda o derecha?
-Derecha!
-¡Esa no es la derecha!
-...Entonces al otro lado"


Tú reías tan sincero e inmenso y yo estaba desesperada por continuar, porque sigas paseándote feroz por mis latidos y por mis piernas.

Esa noche pudo haber durado dos mil horas y yo pude haber permanecido despierta, contemplando las formas imaginarias e infinitas que hacía el humo que exhalabas. Pude haber permanecido de pie escuchándote contarme historias que me repetiría a mí misma para sellarlas en mi memoria. Pude haberte mirado toda la noche pedirme, con esa inacabable insolencia, que no borre tu aroma de mi piel.

Me pude haber quedado perdida entre tus dientes mientras me mordías plácido e indomesticable. Animal mío. Cruel, maligno, dichoso. Bienaventurado, mío.

Esa noche duró tanto que hasta ahora la recuerdo y me golpeo contra las paredes. Y me imagino enredada en tus humos, ensalivada entre tus dientes y arcilla en tus manos. Doblégame otra vez. 

Dime, ordéname, pídeme.

Otra vez.

En una noche que dure, un poco menos, y en la que disfrutemos un poco más.

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