31.5.12

Duerme bien

Recuerdo la noche en la que me abrazaste mientras lloraba y me dijiste que no tenía que ser la más bonita, ni la más alta, ni la más delgada. Yo no lograba entender qué podía alguien como tú ver en mí y tú no necesitabas explicar, sin embargo dibujabas tus palabras para que las asimile. Recuerdo ese día en el que te fuiste diciéndome que yo era solo una niña engreída que quería morir cada vez que no obtenía lo que deseaba; acto seguido golpeaste la puerta tan fuerte que el sonido rompió algo dentro de mí.

Recuerdo la madrugada lluviosa en la que regresaste. Entraste a casa sin hacer ruido como si absolutamente todo te perteneciera, recogiste mi desorden, limpiaste el cenicero y te acomodaste a mi costado. Me envolviste en tus brazos y me susurraste al oído "Tout peut s'oublier" Yo supe que estabas ahí, supe que habías llegado y no quise moverme, fingí seguir durmiendo porque no hubiera soportado explicarte nada de esa noche, de todo ese desorden, de mis ojos hinchados. 

Recuerdo el día en el que me dijiste que no podías soportar más y que tenías que irte de mi lado. Lloré, grité, amenacé y prometí y nada sirvió. 

La primera vez que despertamos juntos, pasé varias horas perdida en tus ojos mientras tú paseabas tus dedos por mi espalda... y reíamos, recuerdas?

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