21.5.14

Tengo visiones sobre la vida real que siempre terminan conmigo pasando minutos perdida en el universo de mis propias fantasías. No, no hablo de ti.

Si por un momento dejaras de pensar que todo gira en torno a tu vida o a las marcas que dejaste en la mía, quizás podría yo darte nuevamente espacio en mi mente, en mis caminatas en las que con los audífonos, volumen al máximo, me imagino protagonista de la canción en shuffle de mi reproductor.

No te rías, estoy hablando en serio. Tengo muchas ganas de hacer cosas pero todo rueda lejos de mí, no tengo fuerza, quisiera moverme, quisiera saltar y tomar cualquier oportunidad, tomarte a ti del cuello y gritarte en la cara que me hiciste daño y que te perdono y que aceptaría que lo hagas nuevamente con tal de que después me dejes tomarte del cuello y si me pides perdón, te perdone.

La lista de las personas a las que podría enviarles esta carta es larga, pero tu nombre siempre estará antes que cualquier otro nombre. Y no te pongas suspicaz de pensar que esta misma frase se la puedo estar diciendo a todos los demás. Estoy pensando en ti, en ti. Solo en ti.

1 comentario:

Carreira dijo...
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