6.1.15

I am all the days that you choose to ignore

No se supone que sea así. 
Me advertí mil veces que este sería solo un clavo que sacaría al otro
o, en el peor de los casos,
que terminaría de hundirlo.

1:

El juego funciona, sigue mis pasos, cae en mi red, o al menos eso creo.

Lo siento día a día, cada vez más cerca, todo lo que hace pasa antes por mí, y no hay distancias, no hay relojes ni límites.

2:

Hoy, después de llamarme "amor", decide que ya no me quiere más. Yo lo acepto, porque sabía que pasaría tarde o temprano, es diferente -también- a lo que imaginé, pero lo acepto.

3:

Esta noche, recuerda que me necesita. Me invita nuevamente a su juego. Si vieras cómo me mira, si vieras sus ojos cuando se acerca a mí, si escucharas el temblor en su voz y la forma tan infantil que tiene de aclararla para decir algo, si estuvieras ahí, me sacarías a empujones, porque te darías cuenta que él es inevitable.

4:

Eran las seis de la tarde y lo vi pasar, no dijimos nada pero horas antes sentía esta angustia que me obligó a obligarlo a hablar. 

Se ha ido otra vez y esta vez se llevó todo lo que tenía, solo me limitó a probar lo que quiso dar. 

5:

Cuando despierte mañana, entenderé que esto no tenía sentido, que todo lo construí con palitos hechos de papel de fumar con sabor a uva, y no me voy a acordar de sus besos, de sus manos, de sus ojos, de su aroma, de su risa, de su voz, de sus ganas, de todo lo que haríamos juntos, de mis dedos en su cabello, de su barba en mi cuello, de su timidez, de nuestras bromas, de los códigos secretos, del tiempo, de él.

Y si logro dormir, cuando despierte mañana, todo esto no habrá existido pero, por favor, necesito dormir.

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