11.3.15

The heart wants what it wants



Pedí una señal y aunque ahora creo que las inventé yo misma, te quería de regreso y ese era solo el primer paso para lograrlo. Tres minutos después, estábamos envueltos en una conversación amable, riéndonos juntos, usando nuestros códigos pero cuidando las palabras para no decir algo que nos empuje hacia otra distancia.

Podría jurar que tú me esperabas, eso también puede ser un invento de mis deseos, pero quisiera creer que mirabas los relojes, las calles, los gatos, jugando como siempre lo hago a "si pasa un auto azul, le hablo".

Quisiera entender esta desesperación por ti, quiero arrancarme el corazón y preguntarle de cerca, al oído si todavía entiende las palabras, los gestos, el dolor de saber o no saber. Si realmente está ahí, al lado izquierdo de la vida, si sabe de quién hablo o si simplemente le hice tanto daño que se está vengando.


Todos los demás han tratado sin éxito de sorprenderme. Todos pretenden ser más cultos de lo que quizás realmente son, todos abusan de los sinónimos y las metáforas y rebuscan palabras que me cansan y me aturden pero tú, tú no intentas nada, aprendes lo que digo sin intentar resaltar y yo quiero tenerte aquí, mirarte todo el día y escuchar tu voz quebrarse cuando me sientes cerca, pero por ahora eso es mucho pedir, por ahora y probablemente para siempre, pero quiero; así como quería que regreses.

Me lastimas tanto, me sujetas de una mano y luego me empujas al vacío, no sé qué espero y lo hago sabiendo que no debo esperar nada de ti porque cuando lo pienso, solo encuentro razones que me gritan que no siga, que retroceda, vuelve a casa. No quiero evitarte, no sé si puedo porque ni siquiera lo voy a intentar, quiero sufrirte más, porque cuando me ves herida me tratas diferente y es ahí cuando sé que algo mío hay dentro de ti.

Tengo fiebre de ti y no me quiero curar, quiero que estés más cerca, que me hagas mal, que me duelas más, que no te vayas hasta que me hayas acabado y pueda por fin volver a respirar.


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