13.4.15

TRip

Llevas casi dos horas sentada en el último lugar del bus mirando a la ventana. Suena fuerte la música en tus oídos, de canción en canción tarareas, marcas el ritmo con los pies, juegas a que sabes tocar el piano. Siempre quisiste aprender a tocar el piano pero preferiste quedarte con las manos delgadas y los dedos largos que hacen que todos crean que debes tocar muy bien algún instrumento porque así como otras varias cosas en tu vida, prefieres que parezcan a que realmente sean.

Pierdes la mirada entre la gente de la calle, qué impresionante es ver que no estás pensando en nada, son casi tres segundos por vez, tres segundos de absoluta vegetalidad, no hay nadie en tu mente, no hay nadie en tu alma, hasta parece que tu corazón deja de latir. Y luego regresas, una bocanada de aire caliente, de humor a desconocidos, tus ojos se humedecen y caes en algún recuerdo, lo sé, lo puedo ver, recuerdas algo que te hace llorar, y lloras, en medio de desconocidos que seguramente se creyeron que tocas el piano, por la forma en la que golpeas tus dedos contra la cabecera del asiento delantero. Si supieran.

Miras por la ventana y cada cosa parece nueva, aborreces todo lo que ves, pero sonríes mirando el cementerio. Soundtrack: Sextape - Deftones. Te imaginas con él, paseando entre las tumbas monumentos, le explicarías que en el 2001 limpiaron las estatuas y encontraron imágenes y dedicatorias que habían estado olvidadas por el tiempo, inventarías fechas y datos porque en realidad no recuerdas nada con exactitud. Él miraría el cielo lleno de nubes que poco a poco se ponen color acero, tú respirarías el aire de muertos y sentirías que a veces sí vale la pena estar viva, luego caminarían de la mano y prenderían un porro mientras fotografían todo lo que ven.

Despierta - Otra vez tragas aire - Otra canción te sumerge en el ambiente.

Esta vez miras el asfalto negro lleno de brillitos de prabrisas roto. Es como la sangre de algún súper héroe, es como ver el cielo muy de cerca, lleno de pequeñas estrellitas sobre un fondo negro profundo que ni siquiera importa.

Recuerdas la vez que chocaste, mil veces has estado cerca de morir y sabes que no hay nada poético en eso pero hubieras odiado morir en un accidente. Soundtrack: Love me tender - Elvis Presley. Te pierdes en esas estrellitas tan accesibles, te imaginas tumbada boca arriba moviendos los brazos y las piernas como si fueras un niño haciéndose alas en la arena. Te imaginas en tu propio velorio, otra vez se te llenan los ojos de agua y la dejas caer.

El calor te sofoca, el cielo está demasiado oscuro y no son siquiera las seis de la tarde, piensas que antes, cuando pasabas por ese camino él te hacía compañía, él te preguntaba cosas sin sentido que tú estabas muy feliz de responder, seguramente inventando datos históricos que él creía asombrado. Soundtrack: The heart wants what it wants -  Selena Gomez. Lloras nuevamente, piensas que si él volviera, lejos de reclamarle o falsificar una escena de dignidad, lo abrazarías hasta que no pueda respirar y le contarías cosas y lo invitarías al cementerio diciéndole que es tu lugar favorito y llenarías tu reproductor de música que pueda servir de nuevos soundtracks con los que no tengas que llorar cada vez que lo recuerdas...


Pero el viaje ha terminado, al fin. Al menos por hoy.

2 comentarios:

Poison Daeva dijo...

¿Dónde estás?

Poison Daeva dijo...

¿Dónde estás?