22.5.15

seis

Tú pides y yo entrego. 
Es así como funciona esta relación: 
tú no das nada y obtienes todo. 
Hasta cierto punto, 
estaba conforme 
y quizás feliz de esta especie de esclavitud voluntaria. 
Me satisfacía la idea de un control establecido, 
de cierto orden de valores 
que bordeaban la vida real pero 
que sabían bien en dónde detenerse y 
en dónde abrir las aristas para servirnos de techo protector.

Hablo en pasado 
porque quisiera realmente 
que nos separe un espacio/tiempo que sea suficientemente fuerte 
como para estar frente a ti y decirte no. 


Pasado imperfecto, como todo este show.




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