26.5.17

RSVP

Esta no es una carta de suicidio. A lo mucho es un pedido desesperado de ayuda. Las cosas aquí de pronto se oscurecen y en lugar de huir, corremos hacia el huracán. Hacemos lo posible para meter la mano a la boca del león, tenemos los dedos mojados en el tomacorrientes y le abrimos la puerta de la casa a un desconocido armado cada vez que vuelve.

Alejandro, ¿qué hicimos de nosotros?. Tú solías decir que a nosotros "nos hicieron así". "Los golpes de la vida", decías, "somos producto de la maldad del mundo". Pues yo no lo soy más, Alejandro. Este último año sí lo cumplí y en estas últimas semanas mi corazón ha corrido a dos vidas por hora. Mis manos tiemblan, se me cuela el frío en la piel y no quiero hacer nada más que escapar pero no sé de qué.

Dicen que se necesitan 21 días para adoptar un hábito, hasta ahora siempre me interrumpo antes de la fecha. La última vez no aguanté ni 24 horas y ahora tengo las manos más frías y el corazón parece un caballo desbocado. 

Se sienten pasos en la habitación, repito una canción a todo volumen para no escuchar el ruido de su efecto en mi cabeza. Antes los colores se veían hermosos, ahora todo es blurry y se suma una voz que dice te lo dije repetidamente hasta que me sangra la nariz.

Si pudiera retroceder el tiempo y no dudar, lo haría, no dudaría. 

Siento miedo de mí. Lloro amargamente y arrastro mis uñas por mi rostro y por mis piernas, maldigo mi vida revolviéndome en una esquina de la cama y luego me levanto, cambio de música, bailo ante el espejo aflorando al máximo mi sexualidad y me olvido por poco rato. Las manos me queman, tengo las uñas pintadas de rojo y siento que por eso queman más. Ya no tengo frío. Hasta que volteo la mirada y entonces todo empieza de nuevo.

No quiero morir, Ale. No quiero. Pero esta vida ¿así? ¿a ti te parece justo? Los católicos dicen que dios le pone en los hombros el peso que sus hijos pueden cargar, no más, no menos. ¿Qué demonio me maneja? ¿Quién está en mi cabeza haciéndome esto?

Quiero dejarlo.

Tengo miedo de decir "esta es la última vez" y que lo sea, no quiero decirlo, quiero que la última vez sea en pasado y no en futuro, ayúdame.

No estoy segura en ningún lugar y por eso te escribo a ti. Necesito que vuelvas a casa y me cuides, que me cortes las manos si es necesario. Todos los demás quieren hacerme daño y todos quieren ser él, excepto él. 


Esta no es una carta de suicidio, pero lo será si no vienes. Vuelve a casa, Alejando, sálvame.


No hay comentarios: